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Miles de voces, una sola fuerza, una señal de radio

Miles de voces, una sola fuerza, una señal de radio

– “Dicen que se va a salir el río”, “bien alaracosos son”, “no creo que se salga” vecina, le comentaba una a la otra.

– Mejor hay que tener cuidado, dicen que hay que salir de las casas porque las lluvias han llenado el río y se llevará todo. ¿Pero dónde lo escuchó?, ¿quién le dijo?,

-“Pues en Cutivalú lo escuché”.

Empezaron las correrías, ¿qué hacían? ¿a dónde ir? ¿cómo evitar que el río los arrase? ¿y sus cosas? Solo queda ir a la loma, a la iglesia, al centro de salud, o subir al techo.

Y eso fue lo que hicieron. Después de casi dos meses de lluvias intensas, el río no pudo más y se desbordó. Cientos de familias de Monte Sullón, Viduque, Pedregal Grande, Pedregal Chico, Narihualá, Molino Azul, Simbilá, Pozo de Ramos, Santa Rosa y Cura Mori, en el bajo Piura; La Huaquilla, Batanes, Palo Blanco, en Morropón, Alto Piura, perdieron no solo sus pertenencias sino parte de su historia de vida. Radio Cutivalú estuvo allí junto a ellos, contando sus historias, acompañándolos, previniéndolos. Fuimos el eco antes, durante y después de las lluvias y la inundación. Cumplimos nuestra labor de:

Informar, a través de nuestras frecuencias, la web y redes sociales, sobre la presencia de las lluvias y lo que iban causando; la situación de los pobladores de costa y sierra, del bajo Piura y del alto Piura; la ubicación de las personas afectadas, para su rescate, y sus carencias.

Intermediar con las autoridades para que escuchen las necesidades de los afectados y solucionen los problemas del momento y para el futuro.

Educar a la población a aprender del pasado, de los errores, de sus aciertos. No es la primera vez que hay un Fenómeno de El Niño (FEN). No es la primera vez que el río se sale. Cuentan los abuelos y los diarios que ya en 1925 se registró un FEN, y lo que todos recordamos son los dos últimos de 1997 y 1983.

Incidir en la necesidad de planes de contingencia, de la construcción de defensas ribereñas, reforzamiento de diques, drenaje pluvial, salida del río al mar, la necesidad de reservorios en las zonas altas de Piura.

Vigilar para que hoy, después de casi medio año del desastre, la rehabilitación y reconstrucción se ejecute con transparencia, sin corrupción y con obras duraderas que realmente nos permitan aprovechar las lluvias y no temerles.

Radio Cutivalú fue el soporte para los 20 mil damnificados y damnificadas y más de 240 mil personas afectadas. Sus voces de auxilio se expandían a toda la región y llegaban a los oídos de las autoridades a través de nuestras ondas y de nuestras redes sociales. Hoy sigue acompañando a las 2 mil 200 familias y más de 7 mil 500 personas que continúan en campamentos de la carretera Piura-Chiclayo, y que siguen con la angustia de ser desalojados por los dueños de los terrenos.

Durante 31 años hemos cumplido con el rol de ser un espacio de diálogo, intermediación e incidencia social y política, para que mujeres y hombres de la región Piura ejerzan sus derechos ciudadanos, individual y organizadamente, y se reconozca y respete sus identidades culturales, religiosas, políticas y de género, contribuyendo a una sociedad más justa y solidaria.

Hoy nos sentimos satisfechos porque la población piurana confía en nosotros, para ellos y ellas somos “Cutivalú, la radio de Piura”. Por ello renovamos nuestro compromiso de informar siempre con la verdad, de comunicar y educar para el empoderamiento de hombres y mujeres en el logro de una vida digna y feliz, a través de la radio.

m@rco2017

noviembre 8th, 2017

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